Es Sabiduría. No la académica ni la de enciclopedias. Pero sí la que te enseña a distinguir, cada día, lo importante de lo accesorio; a mirar a las personas; a apostar por lo que merece la pena.
Es Brisa que calma y sosiega. Que acaricia y trae paz. Es ese temblor ligero que pone todo en su sitio. Esa luz tenue pero suficiente para apartar la oscuridad.
Es el Espíritu Santo.
1 comentario:
Sof!!q me he dado de alta para poder escribirt en el blog...me ha encantado esto, por eso te escribo aquí!!en cuanto pueda (mañana, pasado cm muy tarde) te mando algo bonito por aquí;)un beso enormeee
Publicar un comentario